En la actualidad, Venezuela cuenta con la mejor defensa área de la región, capaz de negar su espacio aéreo a cualquier fuerza aérea de latinoamerica, sin embargo, ¿sería esto suficiente para detener una oleada de misiles crucero?
Con mas de 1,300 kilómetros de alcance y la capacidad de volar a baja altitud y siguiendo una ruta determinada, el Tomahawk sería el misil crucero elegido en caso de un necesitar eliminar las defensas venezolanas, las cuales como primera línea de defensa, cuenta con el sistema ruso S-300 el cual tiene la capacidad de detectar objetivos a 200 kilómetros de distancia, sin embargo, no seria esta la distancia en la cual podría enganchar a los Tomahawk.
Debemos recordar que la tierra no es plana, su curvatura limita el alcance de su radar si su objetivo vuela a baja altura, esto elimina la posibilidad de detectarlo a la distancia máxima del S-300 y el hecho de que los misiles pueden seguir rutas determinadas, ayuda a usar el terreno a su favor.
Es cierto que Venezuela no solamente cuenta con el sistema S-300, cuenta con otro tipo de defensas igual de capaces, pero con un alcance más limitado, estas defensas están diseñadas para trabajar en conjunto con los sistemas S-300 en el inventario venezolano, ayudando así, a crear una defensa aérea escalonada.
En un ataque limitado, en donde solamente un disminuido grupo de misiles Tomahawk han sido lanzados, muy posiblemente las defensas venezolanas podrían interceptar los misiles, pero ante un ataque de saturación, en donde el oponente ha lanzado mas misiles de los que puede derribar las defensas, el escenario se vuelve difícil para Venezuela, y es que sin importar que tan buenas sean sus defensas, los números no están a favor de Venezuela.
Para mejor explicar esto, te sugerimos ver nuestro video y asi comprender mejor porque ante una oleada de misiles Tomahawk, las defensas venezolanas estarían en peligro.
Con mas de 1,300 kilómetros de alcance y la capacidad de volar a baja altitud y siguiendo una ruta determinada, el Tomahawk sería el misil crucero elegido en caso de un necesitar eliminar las defensas venezolanas, las cuales como primera línea de defensa, cuenta con el sistema ruso S-300 el cual tiene la capacidad de detectar objetivos a 200 kilómetros de distancia, sin embargo, no seria esta la distancia en la cual podría enganchar a los Tomahawk.
Debemos recordar que la tierra no es plana, su curvatura limita el alcance de su radar si su objetivo vuela a baja altura, esto elimina la posibilidad de detectarlo a la distancia máxima del S-300 y el hecho de que los misiles pueden seguir rutas determinadas, ayuda a usar el terreno a su favor.
Es cierto que Venezuela no solamente cuenta con el sistema S-300, cuenta con otro tipo de defensas igual de capaces, pero con un alcance más limitado, estas defensas están diseñadas para trabajar en conjunto con los sistemas S-300 en el inventario venezolano, ayudando así, a crear una defensa aérea escalonada.
En un ataque limitado, en donde solamente un disminuido grupo de misiles Tomahawk han sido lanzados, muy posiblemente las defensas venezolanas podrían interceptar los misiles, pero ante un ataque de saturación, en donde el oponente ha lanzado mas misiles de los que puede derribar las defensas, el escenario se vuelve difícil para Venezuela, y es que sin importar que tan buenas sean sus defensas, los números no están a favor de Venezuela.
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